martes, 24 de junio de 2008

SINTESIS HISTORICA DE LA ECONOMIA

SÍNTESIS HISTÓRICA DE LA ECONOMÍA Y FACTORES ECONÓMICOS


En la tercera década del pasado siglo todo el proceso agrícola fue rudimentario, usando la implementación heredada de nuestros antepasados.
Nuestra economía estuvo regida por la crianza libre de reses, caballos, cerdos, chivos, ovejas y aves y por la producción del café, habichuelas, víveres de todas las especies y la caña de azúcar que era el cultivo principal, también conoció el siglo anterior la naranja que eran las albergadoras de nuestras montañas, que tenían tantas naranjas en su cima que en la Loma Redonda se veían tantas tan amarillas que se confundían con el sol.

A finales de la octava década (1886) ya nuestra economía había recubierto el incremento del comercio de la madera con la fábrica de pilones, bateas, armarios, sillas, ataúdes.

Además de los productos agrícolas existía una parte de los terrenos destinados a las silvestres y fructificantes cosechas de frutas; guanábana, caimitos, mamones, caimoní, mangos, guayabas, limones, chinas, jobos, pomo, Gina, la lana*(6), ya desaparecida, que servía para colchones y almohadas.

El producto de auto subsistencia del sigo pasado y primera década del presente era la caña, la que procesaban en ingenios o machaco como solían decir los pobladores, existiendo en el paraje los siguientes:

En el “Coco” propiedad anterior de Carlos CEA y hoy de Roberto Santana, nombre que todavía se conserva “El ingenio”.
Existe un terreno, propiedad de mi padre Bienvenido Santana que se denomina la “Lana” porque allí existió abundante producto.
Donde Pancho Mejía Moreta existía otro machaco; ambos estaban en el sector “Ceita”.
Donde Fermín Peguero, en la entrada misma del paraje (La Cuchilla) existió otro machaco.
Existía otro machaco, para los años 1950 y siguientes en la Loma Redonda propiedad del Sr. Freddy Velásquez, en el que hacían “Raspadura” de excelente calidad.
Luego el cultivo de la caña fue sustituido por el guandul y el maní, siendo este paraje uno de los más productores de maní del municipio para los años 80 del presente siglo.
Esta comunidad se ha caracterizado en este siglo por ser la mayor productora de guandul del municipio de San José de Ocoa, pues posee llanuras eminentes, con clima favorable, a este producto lo cual es actualmente el más común del paraje.

*(6) Existe un terreno propiedad del señor Bienvenido Santana que se denomina La Lana porque allí existieron árboles de lana.
En este lugar se cultivó algo que no se puede dejar pasar por alto, pues nuestras hábiles mujeres tenían como un quehacer doméstico la siembra de flores y en las primaveras esta fecunda zona se confundía con los bellos colores y olores de las rosas, varias entrevistas coinciden en que no existía ninguna vivienda que en su umbral y calzada no estuviera adornada de flores, pues para el famoso 2 de Noviembre veíanse por los caminos el colorido de flores que tenían como destino acompañar a los fieles difuntos de nuestros lares.
Estas flores se las intercambiaban por color y así formaban floreros totalmente abigarrados.
Hurgando los hilos de la memoria de los viejos entrevistados mencionan a Lucía Mejía, madre de Fabiola Castillo, una de las mujeres más sembradoras de este siglo, recolectora de especies raras; al igual que su madre Fabiola conservó el don de criar flores, cuyas canas quedaron tejidas en el corazón de cada naranjalero. Las flores más comunes eran jacinto rosas, sangre de Cristo, flor de pascua, siempre fresca y siempre viva.
En los últimos años la agricultura estuvo estructurada por la siembra de guandul, maíz en un 90%, pues las sequías a que hemos sido sometidos ha sido el factor principal, al contrario de décadas otras que nuestros laboriosos campesinos con su dedicado y afanoso trabajo hacían nuestras fértiles tierras un edén que saturado de la lluvia y los buenos tiempos realizaban partos a nuestros terrenos, cada 3 meses se veían los campos paridos y una que otra ave vagando por el paciente camino.
Estos productos además de modificar la estructura económica de la comunidad impulsaron la producción y dieron origen a otros modos de subsistencia de cada familia como fue la libre crianza de cerdos y ganado para el propio sustento convirtiéndose en el principal componente de la economía de consumo local.

La agricultura que había sido el más importante factor de desarrollo en los tiempos de atrás fue sustituido en parte por la creación de macro industrias artesanales como fabricadores de sillas, escobas, aparejos, etc.
Ya existe una mejor forma de subsistencia y por consiguiente mayor acerbo cultural y social, pues en este mismo siglo en sus mediados y finales décadas existieron dos hiladores de escobas: uno en Naranjal Abajo el Sr. Juan Arias (Carola) y en el Naranjal Arriba, quien hilaba la caña y los guanos verdes extraídos del vientre de nuestra Loma Redonda para nutrir los hogares del paraje.
Aliro Santana, hacendoso hombre, a quien nunca se pudo observar sin una sonrisa en su rostro, era de los hombres más alegres y chistosos de su generación, aunque ya los años habían pasado por su canas no se quedaba callado cuando pasaba por su lado una doncella que no le dijera uno de sus famosos piropos para hacer brillar en cada mujer un breve sonreír.
Este incansable trabajador naranjalero que tejió junto a sus guanos y canas, quizás algún bonito sueño o quizás dejó en una de sus escobas el sentimiento de amor y sinceridad que demostró a sus coterráneos.
Hoy su prole, realiza en cada minuto la consigna de trabajo heredado de su padre.
El jornal, es otro modo de subsistir que está tejido en cada vena del campesino dominicano; este factor económico es propio del paraje quizás con la característica común de que los jornaleros tenían pedazos de terrenos que sus amos cedían para el trabajo. Mayormente el pago era por mes y por ajuste escuchando anécdotas de personas echar 40 días de trabajo a cambio de una cama, de un ajuar.
Dentro de los caracteres socioeconómicos hay que hacer constar que desde el siglo pasado este paraje cuenta con zapateros o zoleteros, pues existió un inteligente zapatero llamado Emiliano Pérez Báez que sucedió al anterior zapatero peninsular español José Yllá en el siglo pasado, este hacendoso naranjalero hacía las famosas chancletas bigoteras y punteras, hechas con pieles de animales y goma; dentro de estos quehaceres de nuestros habitantes no se puede dejar pasar por alto que existe un personaje pintoresco del paraje que en este siglo hizo las funciones de limpiabotas a quien luego le siguieron otros es el famoso Cabi-Cuí (Ver anécdota 2), quien impregnó en su frente gotas de sudor de su trabajo para enaltecer el orgullo de todos sus comproblanos.
Este personaje está intacto en lo popular de esta comunidad a él siguieron otros y aparece en los años “70” otro limpiabotas cómico, chistoso tal cual la misma risa, después de haber buscado agua en un burro con cuatro latas y siempre su gorra doblada iba en el camino como el más hábil con un palo fuerte para matar a palos al pobre burro para llegar rápido al poso de la Sata o el de Isidro y con uno que otro chiste en sus labios, paréceme verlo correr por los senderos naranjaleros, pues se nos ha ido para hacer con su trabajo el arduo y afanoso deseo de superación, es el “mellizo” Cruz Nidio Santana Mejía, a quien todos conocimos en sus ensambladas tareas de estudios y trabajos domésticos (ver anécdota 3).
Siempre en las comunidades aparecen individuos que superan a otros en algún aspecto del quehacer cotidiano.

Quizás el tesón de trabajo de este joven, heredado de su antecesor padre, o abuelos, es el motivo para que éste haya llegado económicamente los escalones más satisfactorios.
A principio del decenio de 1920 existieron en la comunidad algunos colmados los cuales hacían sus ventas para ser pagadas cuando estuviera la cosecha, estos eran, Antonio Pimentel, José Santana, Juan Abreu, Osiris Rodríguez, este último con una nevera de gas para vender hielo, helados entre otros productos actualmente varias familias de la comunidad viven de este tipo de trabajo.
Siempre ha existido lugares de diversión, bares que engalanaron la belleza de la mujer naranjalera y alegraron los fines de semanas, siendo famosos el bar de Regú, ubicado en la que fuera propiedad de Andrés Rodríguez, el Bar de Roberto Santana, ubicado frente al Parque de la comunidad y el Bar de Chiquitín, ubicado cerca de la iglesia , más tarde el Bar de Papiro, y el de Batista Castillo y la Casa Club Campo Verde, hoy existen algunos lugares de diversión como : El Abreu, La Tormenta, y en Naranjal Abajo otros centros a los que concurre la gente a divertirse.


De los comerciantes más distinguidos están:
Osiris Rodríguez
Vicente Santana (papi)
Bertinio Mejía
Luís Ernesto Mejía Castillo
Modesto Mejía Santana
Cruz Mejía Santana
Cesar Abreu
Javier Abreu
Ángel Lidio Santana Mejía
Cruz Lidio Santana Mejía
Rafael Eduardo Santana (Lalin)
William Mejia
Ernesto Mejía
Manuel Rodríguez (Estenio)
Esmerido Santana
Juan Eddy Núñez
Ramiro Pimentel
Boro Pimentel
Entre otros/as
Actualmente nuestro aspecto socioeconómico está regido por el motoconcho, base de la economía naranjalera junto a la agricultura y el comercio aspecto que ha ido tomando un gran auge; actualmente este sistema económico del motoconcho es una opción para varias familias que viven de esto en la comunidad. Se ha ido incrementando, ya que las grandes sequías han azotado la producción ya la agricultura sin regadío no va a poder funcionar y los individuos buscaron nueva forma de subsistir del que viven 32 familias actualmente.
Antes también como ahora existió en el paraje personas que sacrificaban animales y para el siglo pasado y principio de éste esto era muy común, porque todos criaban para el sacrificio, pues existió crianza abundante para estos fines.
En el ayer fue famoso el carnicero Pedro Santana, pues cuando llevaba animales al sacrificio y se acercaba alguien sin dinero para comprar o que no iba a comprar, porque no podía comer esta dadivosa alma mandaba a su esposa Eladia Sofía Soto Guerrero a agarrar una gallina y no le costaba nada, pues la fauna naranjalera siempre ha emanado como aguas de manantial la gallina, el ave doméstica por excelencia; en cada patio, en cada rincón hay gallinas de todos los aspectos.
Para los años 70 ejercían varias personas de carniceros, entre éstas se recuerda a Juan Bautista Martínez, el viejo Luís González, Manuel Santana (cariñosamente viejo Carmen).
A principios de este siglo existió un señor a quien se le nombraba como Ezequiel Santana, un famoso hacedor de sogas, este caballero tejía la cabuya como un maestro, pues aquí en este paraje se vestían los ganados completamente.